sábado, 28 de enero de 2012

Acto de FE...

Recuerdo el día en que leí por primera vez estas palabras que me tocaron en lo más profundo y me dieron fuerza para seguir hasta hoy y fueron la puerta a un mundo maravilloso que hoy vivo y disfruto.

Por eso hoy nuevamente las digo:


En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad
Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento a que son acreedores.
Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones.
Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí.
Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos.
No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase.
Tendré absoluto respeto por la vida humana, desde su concepción.
Aún bajo amenazas no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.
Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.

Cada día esto tiene un peso más grande sobre mis hombros, pero lo disfruto ya que me hace más fuerte...


MC2


2 comentarios:

  1. Hola.
    Me sorprende gratamente encontrar este espacio,y más aún la nota de este artículo, recordar este juramento es menester en muchos momentos del desempeño profesional.
    Éxitos en sus siguientes temas.

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  2. Saludos Elsie.
    Agradecido por su comentario, es agradable saber que mi nota fue de su interes y agrado...!

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